APOYO PSICOSOCIAL
APRENDIZAJE DE HABILIDADES Y HÁBITOS DE AUTONOMÍA PERSONAL
En nuestro centro de día, fomentar el aprendizaje de habilidades y hábitos de autonomía personal es esencial para promover la independencia y calidad de vida de nuestros usuarios. Conocer y desarrollar estas habilidades les permite a las personas tomar control de sus actividades diarias, mejorar su autoestima y participar activamente en su entorno. A través de la adquisición de hábitos de autonomía, les brindamos herramientas necesarias para afrontar su día a día con mayor confianza y bienestar.

AUTONOMÍA PERSONAL
La autonomía personal capacidad que tiene una persona para actuar con libertad, ya sea para tomar sus decisiones acerca de cómo vivir o para llevar a cabo las actividades que lo hagan
posible.
Se aplican en un doble sentido:
- Desde el ámbito de la ejecución de las actividades de la vida diaria o actos cotidianos (independencia de la persona).
- Desde el ámbito de la toma de decisiones (autodeterminación).
INDEPENDENCIA Y AUTODETERMINACIÓN
Son dos aspiraciones de las personas en situación de dependencia que se deben promover desde la atención psicosocial.
LA INDEPENDENCIA
Se refiere a la capacidad de la persona para realizar las actividades de la vida diaria por ella misma y sin ayuda de las demás.

LA AUTODETERMINACIÓN
Se refiere a la capacidad y el derecho de ina persona para actuar libremente y tomar a las propias decisiones, asumiendo los riesgos derivados de estas.
- Su ejercicio:
Se llevan a cabo mediante las habilidades para elegir, tomar decisiones y responsabilizarse de ellas.
Se deben promover y garantizar, de acuerdo a la facultad de cada individuo para su desempeño.
No todas las personas tienen la plena capacidad de ejercerla.

HABILIDADES Y HÁBITOS
HABILIDAD
La capacidad de una persona para realizar una actividad o tarea.
Para disponer de autonomía para desarrollarlas tras haberlas obtenido, las habilidades tienen que convertirse en hábitos.
EJEMPLO: Que sepa asearse solo.

HÁBITOS
Un hábito es una acción que aprendemos y hacemos automáticamente cuando es necesario.
Convertir una habilidad en hábito lleva tiempo y, a veces, práctica. Cuando hacemos algo siempre que se necesita, decimos que el hábito ya está formado.
EJEMPLO: Siempre después del café, lavarse los dientes.
RUTINAS
Las rutinas son unos ritmos de actividad que se mantienen estables y que, una vez aprendidos, se desarrollan diariamente.
- Podemos entenderlas como una automatización de las conductas.
- Su repetición contribuye a la consolidación de los hábitos.
- Suelen desaparecer con la modificación del entorno.
- Pueden modificarse o desaparecer si no se necesitan.

Beneficios que les aportan:
- Proporcionan orden y claridad.
- Favorecen la orientación temporal.
- Facilitan la adquisición de hábitos de alimentación, higiene y sueño.
- Pueden convertirse en hábitos sociales.

PAUTAS PARA EL ESTABLECIMIENTO DE RUTINAS
- Hay que implantarlas y aprenderlas para que se conviertan en secuencias temporales.
- Deben responder a ritmos y necesidades reales de la persona.
- Se debe propiciar que las personas usuarias participen:
En la selección de las rutinas.
En la elección del modo de llevarlas a la practica
- La adopción y el desarrollo de determinadas rutinas deben ser conocidos y compartidos por todo el entorno de la persona.
- La intervención debe llevarse a cabo en un ambiente agradable y afectuoso.
ÁREAS DE APRENDIZAJE DE HHAP
1-Área del autocuidado.
2-Área de la autodirección.
3-Área de la comunicación.
4-Área de las habilidades académicas funcionales.
5-Área de las habilidades sociales.

6-Área del ocio y del tiempo libre.
7-Área de la salud y la seguridad personal.
8-Área del trabajo.
9-Área de la utilización de la comunidad.
10-Área de la vida en el hogar.tiene menú contextual.
FASES EN LA ADQUISICIÓN DE HHAP

FASE 1: PREPARACIÓN
La preparación engloba todos los procesos que se llevan a cabo antes del comienzo del
aprendizaje.
EJEMPLO: Preparar la lista de habilidades con el usuario.

Procesos que forman parte de ella:
- La selección de las habilidades y las actividades que se van a entrenar.
Definir el nivel que se quiere alcanzar en cada caso, asegurándose de que los objetivos sean realistas.
Es importante comprobar que la persona cumple con ciertos requisitos, como condiciones físicas, psicológicas, cognitivas y nivel de motivación.
FASE 2: APRENDIZAJE
El aprendizaje es adquirir habilidades planificadas para realizar las conductas deseadas.
EJEMPLO: Le enseño las actividades que tiene que hacer.
En cada caso:
- Se hará una evaluación personalizada.
- Se diseñarán unas actividades de aprendizaje, que se aplicarán mediante técnicas concretas.
- Una estrategia para facilitar el aprendizaje es la fragmentación de la tarea global en subtareas.

FASE 3: AUTOMATIZACIÓN
La automatización es cuando una persona integra una habilidad aprendida y la usa en el momento adecuado dentro de sus rutinas diarias.
EJEMPLO: Una vez aprendida esa habilidad, dejar que lo haga solo a medida que vaya interiorizando en su rutina diaria.

- La persona usuaria toma consciencia de las situaciones en que es necesario ejecutar la conducta aprendida, pero limitadas a unas condiciones y un entorno determinados.
- La intervención profesional es de apoyo, aunque progresivamente se deberá:
- Ir extinguiendo cualquier tipo de ayuda.
- Mantener solo la supervisión.
FASE 4: CONSOLIDACIÓN
La consolidación es lograr que una habilidad se use no solo donde se aprendió, sino siempre que sea necesaria.
EJEMPLO: Que cuando vaya de vacaciones que siga teniendo la misma rutina.
Con ella, la persona:
- Ha adquirido el hábito.
- Es autónoma para la realización de la actividad.


EL ROL PROFESIONAL
El trabajo del o la profesional se puede organizar en diferentes fases, en cada una de las cuales adoptará roles diferentes:
-En la primera, actúa con el rol de instructor.
-En la segunda, asume el papel de cooperador con la persona usuaria.
-En la tercera, actúa como observador o supervisor de la actividad.
Para completar el proceso, se deberán establecer entrevistas de tutoría.

TERAPIA OCUPACIONAL
La terapia ocupacional funciona a través de la realización de AVD y otros ejercicios que mejoraran la capacidad del funcionamiento de la persona usuaria.
APLICACIÓN DEL PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO
DISEÑO DE PROGRAMAS DE ENTRENAMIENTO EN HHAP
Los programas de entrenamiento son un conjunto estructurado y sistemático de actuaciones para aumentar o mejorar la capacidad funcional de la persona usuaria.
Los procesos de enseñanza-aprendizaje de habilidades de autonomía personal se llevan a cabo a través de programas de entrenamiento.
Los programas de entrenamiento en habilidades de autonomía personal se organizan como un conjunto estructurado y sistemático de actuaciones destinadas a aumentar o mejorar la capacidad funcional de la persona usuaria.
El desarrollo de estos programas, aplicados a colectivos específicos, se lleva a cabo desde la terapia ocupacional.
- La planificación de estas es indispensable para:
- Que el proceso esté bien orientado u tenga consistencia.
- Evitar que las actuaciones se realicen de manera desordenada o arbitraria.
FASES EN LA PLANIFICACIÓN
- La valoración de la capacidad funcional de la persona.
- El diseño del programa de entrenamiento.
- La aplicación del programa.
- El acompañamiento en las actividades entrenadas.
DISEÑO DE PROGRAMAS DE ENTRENAMIENTO EN HHAP
La planificación de un programa de entrenamiento de habilidades de autonomía personal sigue esta secuencia:





Contenidos.
Se seleccionan las habilidades y las actividades, dentro de cada área de la vida diaria, que se van a trabajar en el programa. Para su organización se puede partir de las áreas de aprendizaje de habilidades de autonomía personal propuestas por la AIDD que hemos visto en la unidad didáctica anterior.Objetivos.
Se definen las metas que se quiere alcanzar. En entornos institucionalizados estarán en sintonía con los objetivos del plan de atención individualizada (PAI).Metodología.
Se selecciona la metodología, las estrategias y las técnicas de intervención más adecuadas para conseguir los objetivos.Recursos.
Se eligen los diferentes recursos o apoyos:- Espaciales: adecuación del espacio y las instalaciones.
- Materiales: productos de apoyo, mobiliario, etc.
- Personales: profesionales que se encargarán de realizar las actividades.
Temporización.
Se establece la secuencia ordenada de actuaciones. Se puede representar gráficamente en un cronograma.

PLANIFICACIÓN DE LAS ACTUACIONES
Los programas de entrenamiento en habilidades de autonomía personal tienen como meta enseñar habilidades y convertirlas en hábitos. Para lograrlo, se usan diversas técnicas de modificación de conducta. A continuación, explicamos la posible secuencia de las técnicas utilizadas en entrenamiento en HHAP:
1. Identificación del problema y posibles soluciones.Se pretende que la persona conozca la importancia de las actividades que va a trabajar, y que tome conciencia de los beneficios que le van a reportar en la mejora de su autonomía y, por tanto, en su calidad de vida.
2. Instrucciones.3. Modelado
Al mismo tiempo que se están dando las instrucciones o inmediatamente después, el o la profesional actúa como modelo y ejecuta la actividad integrada de manera correcta. Esta demostración incidirá de manera especial en los procesos o habilidades de mayor dificultad.
4. Encadenamiento. En muchas ocasiones, según la capacidad de la persona usuaria o la complejidad de la actividad, es preferible descomponerla en tareas o habilidades más sencillas para que la persona aprenda a ejecutarlas por separado. Después, una vez que la persona haya aprendido las diferentes partes, se procede al encadenamiento de toda la actividad completa.
5. Role playing. En esta fase corresponde a la persona usuaria la ejecución de la actividad, poniendo en práctica las habilidades aprendidas. En las primeras aproximaciones, se puede facilitar su actuación con instigadores o guiándola verbalmente.6. Moldeado. Consiste en ir corrigiendo (moldeando, como su propio nombre indica) las acciones de la persona usuaria, eliminando imprecisiones, para que su realización se aproxime de manera más precisa a la ejecución correcta.
Es muy útil proponer a la persona usuaria que aplique los aprendizajes en situaciones reales. Para ello, se le especifican las actividades que debe realizar y en qué momentos, y se le prepara para que pueda hacerlo. Conviene plantearle que registre las tareas realizadas, así como las dudas y dificultades que surjan.
8. Refuerzo.Durante todo el proceso, para que la persona usuaria mantenga la motivación y vea recompensados sus esfuerzos, se deberán reforzar los logros conseguidos y el trabajo realizado, a fin de animarla a continuar con los aprendizajes.
9. Retroalimentación.De manera simultánea a la realización de la conducta o inmediatamente después, se le debe proporcionar un feedback sobre el grado de consecución de los logros y, en definitiva, sobre el proceso que está llevando a cabo.
Otras técnicas complementarias:
- Orientación y entrenamiento familiar: se enseña a los familiares a apoyar el aprendizaje de habilidades, reforzando comportamientos positivos y ayudando a practicar en casa para favorecer la autonomía.
- Contrato conductual: el contrato conductual es un acuerdo entre el terapeuta y la persona (o su familia) para establecer metas, expectativas y consecuencias relacionadas con los comportamientos a modificar o fomentar.

ORGANIZACIÓN DE LA INTERVENCIÓN
El programa de entrenamiento se organiza en sesiones planificadas y distribuidas en el tiempo
La sesión es una unidad temporal básica de la programación en que se lleva a cabo la ejecución de las actuaciones programadas.
Los programas se desarrollan en 48 sesiones de 45 minutos cada una, a razón de 2 sesiones semanales. En cualquier caso, la duración del programa estará condicionada por la extensión y la complejidad de los contenidos y los objetivos que se quiera alcanzar.
APLICACIÓN DEL PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO
La ejecución del programa consiste en la implementación de las actuaciones planificadas en el orden y la forma previstos. En ella se materializan los propósitos del diseño de la intervención, a través de la interacción entre profesionales y personas usuarias.
EL DESARROLLO DE LAS SESIONES
Estos programas son más efectivos si se aplican de forma individual en el entorno habitual de la persona, preferiblemente en su domicilio. Esto facilita establecer rutinas y contar con la colaboración de familiares o personas cercanas, quienes también requieren orientación.
En entornos institucionales, pueden desarrollarse en grupo, pero siempre adaptados a las necesidades individuales y alineados con el plan de atención personalizado. Aunque cada sesión se ajusta a los objetivos específicos, suelen seguir este esquema general:

LA EVALUACIÓN DURANTE LA INTERVENCIÓN
La evaluación es un proceso continuo que se desarrolla durante toda la intervención. Así, mientras se presta atención a las personas usuarias, se valora en todo momento su estado y su evolución, tanto si se detectan progresos o mejoras como regresiones o empeoramientos. Por supuesto, cualquier alteración significativa detectada se deberá comunicar al profesional de referencia.
Las conversaciones informales con la persona mientras prestamos la atención son un medio idóneo para detectar signos de alerta. Las peticiones de ayuda suelen ser indicios de la presencia de nuevas necesidades. También lo son la percepción de que a la persona le cuesta más realizar determinadas actividades o que el nivel de ayuda que precisa es mayor.
La observación es una herramienta esencial para confirmar las valoraciones realizadas durante la intervención. Ante la sospecha de cambios en el estado de la persona, se deben seleccionar distintos momentos y actividades para observar cómo las ejecuta. Esto permitirá valorar si se han producido modificaciones significativas en su desempeño.
La evaluación continua debe abarcar todos los aspectos relacionados con el bienestar y las preferencias de la persona usuaria, prestando atención a detalles importantes como:
- Cuidados personales: Cómo prefiere que le ayudemos en tareas como la higiene, el vestido o cualquier costumbre específica relacionada con su atención diaria.
- Organización de sus pertenencias: Cómo le gusta tener ordenadas sus cosas y qué hábitos sigue para mantener sus espacios personales.
- Alimentación: Sus gustos y preferencias en las comidas, especialmente en relación con los diferentes momentos del día.
- Actividades de ocio: Qué actividades recreativas realiza con mayor agrado y cuáles le resultan más motivadoras.
- Relaciones sociales: Qué tipo de relaciones o actividades comunitarias disfruta y valora.
- Tratamiento personalizado: Cómo prefiere que nos dirijamos a ella, ya sea por su nombre, utilizando un trato de tú o de usted, o siguiendo algún detalle específico de interacción.


Es igualmente importante identificar qué situaciones, actividades o circunstancias le resultan desagradables, generan ansiedad o provocan malestar. Este conocimiento es clave para ajustar la intervención a sus necesidades y garantizar un entorno que fomente su bienestar integral.
LA EVALUACIÓN DEL PROGRAMA
La evaluación del programa tiene como objetivo valorar si los resultados de la intervención han sido los esperados y revisar si el diseño ha sido adecuado. Esta valoración se realiza desde diversas perspectivas.
Desde la óptica de la intervención: Se evalúa si la persona ha alcanzado los objetivos en áreas como capacidad funcional, gestión de su vida y participación comunitaria, y si los apoyos proporcionados han sido adecuados.
Desde la óptica del diseño del programa: Se valora si el diseño del programa y las acciones previstas fueron apropiados, si los objetivos fueron claros y si los recursos fueron suficientes.
Desde la óptica de la persona usuaria o su familia: Se analiza su percepción sobre el programa y su nivel de satisfacción.
Desde la óptica de la práctica profesional: Los profesionales deben hacer una autoevaluación de su desempeño, identificando fortalezas y áreas de mejora para buscar formación y recursos que favorezcan su desarrollo.

